Estrategias bioclimáticas para reducir la demanda energética

Desde hace unas semanas venimos siguiendo un Blog bastante interesante llamado Ingenio y Técnica. Lo que me ha llamado la atención es el enfoque didáctico y divulgativo con el que nos da pinceladas sobre arquitectura bioclimática, incluyendo esquemas hechos a mano para entender mejor los conceptos. En concreto, una serie de entradas en las que se describen métodos que se pueden aplicar al diseño arquitectónico de los edificios para hacerlos más eficientes desde su concepción. Este tipo de técnicas se denominan estrategias bioclimáticas.

Para reducir el consumo energético en último término, es esencial reducir la necesidad de consumir energía y después, en última instancia, satisfacerla con sistemas lo más eficientes posible.

Aquí os dejo la última entrada sobre una estrategia conocida como “Pozos canadienses”.

Los pozos canadienses, también conocidos como provenzales, son sistemas de climatización geotérmica. Están formados por redes de tuberías dispuestas en el subsuelo que se sirven de la inercia térmica para atemperar el aire que introducimos en la vivienda, reduciendo significativamente el salto térmico, y por tanto la demanda.

 
Se parte de que el terreno mantiene su temperatura constante a partir de una profundidad aproximada de 2 metros, en torno a los 15-18ºC durante todo el año. Al introducir el aire exterior y hacerlo discurrir por las canalizaciones se produce un intercambio de energía, de absorción o cesión, entre el aire y la tierra. Así, se aproxima la temperatura del aire a la de la tierra, que siempre será más cercana a la temperatura de confort.

El funcionamiento para el invierno y el verano es idéntico. Sin embargo, en verano se puede llegar a prescindir de otros sistemas adicionales de refrigeración, mientras que en invierno se necesitarían otros métodos de apoyo para alcanzar la temperatura deseada.